Curandero en Zaragoza. Sanador Espiritual en Zaragoza.

Curandero en Zaragoza.

En la santería cubana la figura del curandero, hierbero, sanador o chamán evolucionan y confluyen en una única persona, el babalawo. Visitar a un curandero es común si nos creemos víctimas del mal de ojo, de algún trabajo de brujería, o para ahuyentar determinados espíritus poco favorables a nuestro desarrollo espiritual. El sacerdote yoruba no solo utiliza las conocidas pócimas y las virtudes curativas de las plantas, sino que se apoya en un sistema oracular de carácter sagrado, de ahí los excelentes resultados que puede obtener un curandero en Zaragoza.

Los curanderos en Zaragoza en la antigüedad eran más numerosos que los médicos.

Es curioso pero en los pueblos de interior, alejados de las grandes poblaciones es donde era más frecuente encontrar curanderos, hierberos y sanadores en Aragón. A los curanderos asisten personas que adolecidas por una enfermedad o padecimiento buscan en la medicina tradicional y la mezcla ritual su cura.

Los curanderos en Zaragoza suelen ser confundidos con los sanadores o curadores, que son quienes usando la curación a través de la fé ayudan al restablecimiento de la salud de una persona. Los sanadores en Zaragoza usan medios espirituales (carismas) un don mencionado en la Biblia cristiana.

Los curanderos cubanos en Zaragoza utilizan el Oráculo de Ifá para obtener respuestas para sus pacientes.

A pesar de que el término hierbero o curandero hace poco honor a un Babalawo, recordemos que un Babalawo es un sacerdote mayor dentro de la religión yoruba y que dentro de sus conocimientos está el uso de las plantas medicinales, para mediante su uso, curar determinadas dolencias.

En Aragón, muchos se empeñan en visitar a un curandero, sanador o curador, soy partidario de que antes de recurrir a cualquier mancia alternativa se confíe en la medicina occidental.

Es totalmente cierto que algunos desórdenes energéticos y emocionales pueden llegar a producir daños físicos en el cuerpo de una persona, en esos casos es muy efectivo el tratamiento con un curandero cubano en Zaragoza.

El Babalawo no cobra la voluntad en sus consultas o en sus tratamientos, como es habitual en los curanderos en Zaragoza, que apoyados solamente en la fé cristiana y sus santos realizan sus prácticas.

Zonas de Aragón para las cuales ofrecemos actualmente nuestros servicios de curandería con un Babalawo:

 

Abanto, Acered, Agón, Aguarón, Aguilón, Ainzón, Aladrén, Alagón, Alarba, Alberite de San Juan, Albeta, Alborge, Alcalá de Ebro,

Alcalá de Moncayo, Alconchel de Ariza, Aldehuela de Liestos, Alfajarín, Alfamén, Alforque, Alhama de Aragón, Almochuel, La Almolda,

Almonacid de la Cuba, Almonacid de la Sierra, La Almunia de Doña Godina, Alpartir, Ambel, Anento, Aniñón, Añón de Moncayo,

Aranda de Moncayo, Arándiga, Ardisa, Ariza, Artieda, Asín, Atea, Ateca, Azuara, Badules, Bagüés, Balconchán, Bárboles, Bardallur,

Belchite, Belmonte de Gracián, Berdejo, Berrueco, Biel, Bijuesca, Biota, Bisimbre, Boquiñeni, Bordalba, Borja, Botorrita, Brea de Aragón,

Bubierca, Bujaraloz, Bulbuente, Bureta, El Burgo de Ebro, El Buste, Cabañas de Ebro, Cabolafuente, Cadrete, Calatayud, Calatorao, Calcena,

Calmarza, Campillo de Aragón, Carenas, Cariñena, Caspe, Castejón de Alarba, Castejón de las Armas, Castejón de Valdejasa, Castiliscar,

Cervera de la Cañada, Cerveruela, Cetina, Chiprana, Chodes, Cimballa, Cinco Olivas, Clarés de Ribota, Codo, Codos, Contamina, Cosuenda,

Cuarte de Huerva, Cubel, Las Cuerlas, Daroca, Ejea de los Caballeros, Embid de Ariza, Encinacorba, Épila, Erla, Escatrón, Fabara, Farlete,

Fayón, Los Fayos, Figueruelas, Fombuena, El Frago, El Frasno, Fréscano, Fuendejalón, Fuendetodos, Fuentes de Ebro, Fuentes de Jiloca,

Gallocanta, Gallur, Gelsa, Godojos, Gotor, Grisel, Grisén, Herrera de los Navarros, Ibdes, Illueca, Isuerre, Jaraba, Jarque, Jaulín, La Joyosa,

Lagata, Langa del Castillo, Layana, Lécera, Lechón, Leciñena, Letux, Litago, Lituénigo, Lobera de Onsella, Longares, Longás, Lucena de Jalón,

Luceni, Luesia, Luesma, Lumpiaque, Luna, Maella, Magallón, Mainar, Malanquilla, Maleján, Mallén, Malón, Maluenda, Manchones, Mara,

María de Huerva, Marracos, Mediana de Aragón, Mequinenza, Mesones de Isuela, Mezalocha, Mianos, Miedes de Aragón, Monegrillo, Moneva,

Monreal de Ariza, Monterde, Montón, Morata de Jalón, Morata de Jiloca, Morés, Moros, Moyuela, Mozota, Muel, La Muela, Munébrega, Murero,

Murillo de Gállego, Navardún, Nigüella, Nombrevilla, Nonaspe, Novallas, Novillas, Nuévalos, Nuez de Ebro, Olvés, Orcajo, Orera, Orés, Oseja,

Osera de Ebro, Paniza, Paracuellos de Jiloca, Paracuellos de la Ribera, Pastriz, Pedrola, Las Pedrosas, Perdiguera, Piedratajada, Pina de Ebro,

Pinseque, Los Pintanos, Plasencia de Jalón, Pleitas, Plenas, Pomer, Pozuel de Ariza, Pozuelo de Aragón, Pradilla de Ebro, Puebla de Albortón,

La Puebla de Alfindén, Puendeluna, Purujosa, Quinto, Remolinos, Retascón, Ricla, Romanos, Rueda de Jalón, Ruesca, Sabiñán, Sádaba, Salillas de Jalón,

Salvatierra de Esca, Samper del Salz, San Martín de la Virgen de Moncayo, San Mateo de Gállego, Santa Cruz de Grío, Santa Cruz de Moncayo,

Santa Eulalia de Gállego, Santed, Sástago, Sediles, Sestrica, Sierra de Luna, Sigüés, Sisamón, Sobradiel, Sos del Rey Católico, Tabuenca, Talamantes,

Tarazona, Tauste, Terrer, Tierga, Tobed, Torralba de los Frailes, Torralba de Ribota, Torralbilla, Torrehermosa, Torrelapaja, Torrellas, Torres de Berrellén,

Torrijo de la Cañada, Tosos, Trasmoz, Trasobares, Uncastillo, Undués de Lerda, Urrea de Jalón, Urriés, Used, Utebo, Valdehorna, Val de San Martín,

Valmadrid, Valpalmas, Valtorres, Velilla de Ebro, Velilla de Jiloca, Vera de Moncayo, Vierlas, Villadoz, Villafeliche, Villafranca de Ebro, Villalba de Perejil,

Villalengua, Villamayor de Gállego, Villanueva de Gállego, Villanueva de Huerva, Villanueva de Jiloca, Villar de los Navarros, Villarreal de Huerva,

Villarroya de la Sierra, Villarroya del Campo, La Vilueña, Vistabella de Huerva, La Zaida, Zaragoza, Zuera

 

El ascenso de la Curandería en Zaragoza obedece al auge de determinados credos prerománicos y el renacimiento de elementos del chamanismo y otras prácticas místicas.

Es raro que encontremos a un curandero en Zaragoza en una tienda esotérica o establecimiento, lo habitual es que recurra a su ayuda y se vaya a su propia casa, donde normalmente poseen un espacio dedicado a la oración y la práctica de las mancias.


El sanador espiritual en Zaragoza no es un personaje místico de un juego de rol, sino un practicante de la medicina alternativa que utiliza las propiedades energéticas y curativas de nuestro cuerpo, así como determinadas ofrendas para lograr un efecto sanador.

Antes de visitar a un curandero en Zaragoza, acuda al facultativo para decantar cualquier causa física de su padecimiento